Revista Ekatombe Uno

Porque una revista tiene el compromiso de aportar al lector al menos un destello de interés detrás de sus cubiertas, un trozo de curiosidad debajo de una página, una grieta de duda en el envés del párpado, un atisbo de tiempo no vivido, un relámpago de asombro en la cremallera de sus páginas, un fuerte de intranquilidad o de sosiego en el loco vendaval de la policromía, un dejavú, un algo indescriptible, un deseo de rasgar el velo de las sombras y sobre todo una oportunidad de permitir que hablen las páginas del tiempo, entonces Ekatombe toma cuerpo de papel, plumas de codorniz que moja en el tintero el torcido pico de un alcaraván con alas de murciélago, para ser tan diversa y cognoscible como un cuerpo singular hilvanando los estratos fuentes encriptadas en las hojas, o como pajilla de cálamo en que beben los ascetas.

Mendeléyev usó, a modo de prefijoides, tres palabras eslavas eslava idénticas a su traducción en sánscrito para nombrar espacios vacíos en la tabla periódica que intuyó corresponderían a elementos químicos por descubrir. Uno de esos tres prefijoides es eka- (‘uno’ o ‘1’) para indicar el primer elemento debajo de uno conocido. Ejemplo ekaluminio (Ea), actualmente llamado galio. Hemos elegido ese prefijoide para formar la palabra Ekatombe, que nombra nuestra revista de Ciencias Culturales y Letras.

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El vocablo «Tombe» proviene del latín tumba y en el sentido de los espacios vacíos que intuyera Mendeléyev debían estar ocupados por lo desconocido. Una tumba no es otra cosa que un espacio que sugiere misterios encerrados a develar. De ahí que Ekatombe, es uno y primero en el misterio de los espacios que guardan lo desconocido y nos lleva por las imbricadas sendas del misterio que ha de ver la luz como los sepulcros todos de la Historia.

Contenido

5 Manuel Martínez Ojea ■ Artista invitado

6 La magia de contar la historia de una ciudad mágica ■ Arístides Vega Chapú

9 Reflexionando con Carmen en el parque del Héroe ■ José Luis Santos

12 Mosaico, crisol, diáspora, muro, alma ■ Teodoro Pablo Lecman

14 Son_sonando ■ María Eugenia Caseiro

16 La prodigiosa llave de indalecio ■ Sindo Pacheco

18 El espiritismo en Banes ■ René Dayre Abella

25 ¿Cómo era Hemingway con los muchachos del barrio? ■ Alfredo A. Ballester

28 En la Calle 8 ■ Carmen Karin Aldrey

32 Obsesión de alimaña ■ Juan Bautista Durán

36 Cuidemos el último pulmón del mundo: la Amazonía ■ Ernesto Kahan

40 Fotos ■ Gerardo Piña-Rosales

42 Orientación de una cultura americana en germen ■ Ángel Velázquez Callejas

51 Índice anotado de los artículos publicados por Alberto Lamar Schweyer en El Fígaro (1921-1929) ■ Leymen Pérez

55 Lamar: el incomprendido ■ Ariel Pérez Lazo

58 Eso que nombran Changüí ■ Augusto Lemus Martínez

68 Repercusiones del beso en el estudio de los sentidos ■ María Eugenia Caseiro

74 La abeja libando sal ■ Reinaldo Cedeño Pineda

78 Lejanización y componente natural. El retorno de los tópicos ■ José Luis Santos

85 El aderezo de esmeraldas ■ Gustavo Adolfo Bécquer

90 Living in Miami. Llegada ■ Karyon Kuma

96 La ciudad flotante ■ Mireya Robles

98 Orquesta Pitiflú ■ Juan Bautista Durán

 

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